jueves, 28 de noviembre de 2013

FROM THE HILLS BELOW THE CITY - Houndmouth, 2013


No es un hecho sin precedentes que cuatro amigos del instituto se junten para hacer una banda. Tampoco lo es que todos y cada uno de ellos tengan los mismos gustos por la música americana de raíces. Ni siquiera llegaría a serlo que sean de New Albany, una localidad de Indiana. ¿Qué es lo reseñable entonces?. La vocalista y teclista Katie Toupin, el vocalista y guitarrista Matt Myers, el bajista Zak Appleby y el baterista Shane Cody componen una banda llamada Houndmouth y han publicado "From The Hills Below The City", su álbum debut, este mismo año 2013.


La banda, que ha teloneado a Alabama Shakes, explora en "From The Hills Below The City" el estilo que algunos de los más grandes inmortalizaron hace ya cuatro décadas, en una revisión absolutamente tradicionalista, llena de puras y verdaderas armonías vocales, de una precisa y brillante interpretación y de una temática propia del cancionero popular estadounidense, y lo hacen a través de una energética base blues en una fórmula, la utilizada por Houndmouth en su debut, que realmente funciona.


En "From The Hills Below The City" se escucha incluso el eco de la sala en la que los cuatro miembros de Houndmouth grabaron el álbum, hecho este que realmente le otorga un sentimiento especial. Una agradable crudeza que se adapta a la perfección a la fluida producción de esta deliciosa muestra de americana de toque bluesy y folk rock con The Band como principal influencia.

El duelo masculino-femenino en las voces agranda las sensaciones y la magnitud del disco. Los registros de Matt Myers y una inmensa Katie Toupin maridan a la perfección y producen bellísimas armonías. Myers destila además una cruda y poderosa guitarra que rezuma blues mientras Toupin aporta las texturas y matices necesarios a través de sus teclados. El combo rítmico compuesto por el bajo de Zak Appleby y la batería de Shane Cody acompaña de manera precisa y delicada las idas y venidas del dúo protagonista.


Las letras que han desarrollado los chicos de Houndmouth podrían resultar manidas o reiterativos clichés. Fugados, presos, cárceles, viejas carreteras, trenes y situaciones personales que atravesarían una docena de estados americanos son temas que se han utilizado en el género durante décadas, así que nada tiene de malo que unos chavales las utilicen de nuevo para dar contenido a su música, a pesar de que sean experiencias más imaginadas que vividas, algo lógico por su edad.

"On The Road" abre "From The Hills Below The City", y lo hace estableciendo la atmósfera del disco en este viaje en busca de una nueva identidad, ofreciendo la poderosa química entre Toupin y Myers. Después llega el blues abrasivo y atmosférico de "Come On, Illinois", un corte lento de poderosas guitarras que muestra sin tapujos las fuentes de las que Houndmouth han bebido.


"Penitentiary" abre directamente el grifo de esas fuentes recordando el "The Weight" de The Band, y hasta se podría imaginar a Levon Helm cantando este viaje a prisión de un criminal. El solo de guitarra de Matt Myers es muy bueno. Luego "Casino (Bad Things)", con Toupin llevando la voz cantante y humeante, es un fabuloso tema sobre adiciones con excelentes riffs de la guitarra bluesy de Myers. Es seguramente el tema que muestra más la personalidad de Houndmouth.

"Ludlow" es un tema dylanesco en lo vocal con un formidable solo, "Hey Rose" se llena de riffs de blues y de pasión con un fabuloso tufillo a la década de los 50, y "Krampus" se convierte en una breve pieza en la que la voz con eco de Toupin acompaña discretamente a la instrumentación, antes de que el blues abrasivo asome de nuevo de la mano de "Long As You're At Home", un número lento con densos solos de guitarra.


Se aproxima el tramo final con "Houston Train", otro corte de línea blues de emocionantes armonías y emotivas melodías instrumentales. "Comin' Around Again" y "Halfway To Hardinsburg" mantienen esa línea retro folk que tanto cuidan Houndmouth y "Palmyra" finaliza precisamente como un enorme muro de conducción folk lleno de excelentes solos y buenas armonías con el sonido de la batería en la distancia.

"From The Hills Below The City" suena a antiguo, pero antiguo no en el sentido peyorativo, antiguo con ese significado a algo bueno que alguien se ha atrevido a hacer con el aroma inconfundible del folk rock de base blues americano. Esas voces, esas guitarras y esos arreglos sólo necesitan algo más de madurez para desarrollar una personalidad más fuerte que les permita desmarcarse de sus influencias sin renunciar a ellas. Tienen todos los ingredientes y casi, casi, han dado con la receta.


No olvidéis pasar por LA BANDA QUE NUNCA EXISTIÓ para dejar vuestra lista de esa posible mejor banda de la historia del rock, en formato comentario o mediante MD a @BlueMonday1971.

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